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Fecha: 13 agosto 2021 15:01

Casa


Los sentidos de percepción nos permiten recibir los estímulos del medio, es a través de ellos que interactuamos con nuestro ambiente.
En la ciudad vivimos sobre-estimulados, luces, ruidos, movimiento, consumir-descartar, producir-derrochar, objetos de deseo que nos impulsan a continuar alimentando la rueda.
Trabajar mil horas para poder comprar todo eso que es la promesa de la felicidad…hasta que salga el modelo actualizado.
¿Adónde vamos tan apurados? ¿Tan estresados?
¿Era real que necesitamos producir-consumir todo eso para vivir?
Trabajar mil horas para tener el modelo nuevo que nos permite ver la vida a través de una pantalla más grande, mientras la vida pasa…
¿Cuántas veces nos permitimos realmente vivir? ¿Cuántas veces disfrutar de algo?
15 de 365 días, cuando nos tomamos vacaciones de esa misma vida que nos armamos.
No sabemos lo que es no hacer nada, la mente busca llenar el silencio saltando de un pensamiento a otro, busca sacarnos del momento presente, generarnos alguna emoción que nos mueva del eje…y aparece la ansiedad si imaginamos el futuro, o la depresión si recordamos el pasado.
Estar en casa es estar en nuestro templo, en swastha o “establecidos en nosotros mismos” como define el Ayurveda al estado de salud.
Tal vez sea desintoxicar los sentidos, el deseo, el entretenimiento, para poder llevar la mirada hacia adentro y conocer finalmente al desconocido que habita en casa y darle eso que salía a buscar desesperadamente afuera.
Es momento para observar(nos), contemplar(nos), sentir(nos).
Y quizás eso que veamos o sintamos no nos guste tanto como los carteles luminosos de afuera, o no sea exactamente lo que esperábamos de nosotros, pero es nuestro y está ahí esperando ser reconocido, aceptado y transformado.
Quedate en vos que sos lo único que está en todos lados.

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Ciencia, Arte y Espiritualidad para la Salud Integral del Ser.

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